PREPARADAS PARA EL FUTURO

A la vez que trabajamos aquí y ahora para ayudar a millones de personas de todo el mundo en la lucha contra la pobreza, también observamos con atención los cambios que se producen en el mundo que nos rodea. A continuación, se describen cuatro ámbitos de trabajo emergentes que nos ayudarán a lograr un impacto aún mayor en el futuro.

LIDERAZGO HUMANITARIO LOCAL

Local humanitarian leadership: reducing disaster risks in Colombia

Oxfam adopta un enfoque de liderazgo humanitario local.

Nuestro objetivo es favorecer, respaldar y facilitar la labor de actores locales y de sus redes a medida que dan forma a programas de gestión de desastres, promueven el cambio y avanzan hacia roles con mayor poder y responsabilidad.

El establecimiento de asociaciones equitativas con actores locales y nacionales resulta fundamental en la labor humanitaria, y puede ser un elemento facilitador de la pertinencia, escala, acceso y calidad de los programas.

Con la aplicación de nuestros principios feministas, esperamos reflejar el valor y el poder que aportamos, redistribuir el poder en nuestras colaboraciones, e impulsar el cambio en el sistema humanitario en general. 

Se trata de un enfoque coherente con nuestros compromisos para cambiar el funcionamiento de las organizaciones de ayuda internacional, en el sentido de ceder el poder de liderazgo a las organizaciones locales y nacionales. En coherencia con ello, Oxfam, junto con otras de las principales organizaciones internacionales, se sumó a la iniciativa Pledge For Change el año pasado.

En nuestra respuesta a la guerra de Ucrania y las inundaciones de Pakistán, pusimos en práctica estos valores.

GUERRA EN UCRANIA
Estudio de caso

Tras el estallido de la guerra en Ucrania Oxfam movilizó apoyo inmediatamente y trabajó con actores locales y nacionales en Ucrania, Polonia, Rumanía y Moldavia. Hubo ocasiones en las que ejecutamos proyectos por nuestra cuenta, cuando acordamos que era un enfoque más eficaz y apropiado.

Ola is originally from Poland and has a long experience as humanitarian in conflicts and crisis around the world

En menos de un año, establecimos asociaciones formales con 35 organizaciones locales, abarcando una rica diversidad de experiencias, desde organizaciones de la sociedad civil con un largo recorrido, organizaciones de base comunitaria y fundaciones, hasta autoridades locales y organismos públicos. Buscamos organizaciones que apoyan a grupos en mayor situación de riesgo, como grupos LGBTQIA+ u organizaciones de personas gitanas, y trabajamos con organizaciones de mujeres y enfocadas a la lucha por sus derechos, para garantizar que los derechos de las mujeres y las niñas ocuparan un lugar central en nuestra respuesta.

También contribuimos con nuestros aprendizajes de otras respuestas a crisis migratorias, así como con nuestros conocimientos en materia de agua, saneamiento e higiene; protección; género; derechos y medios para la distribución de ayuda en efectivo y apoyo a los medios de subsistencia.

Nuestra labor con organizaciones socias locales se ha materializado de formas muy diversas: instalación de estaciones de agua, distribución de alimentos y ayuda en efectivo para cubrir las necesidades, restauración de viviendas, y ayuda a las personas desplazadas a buscar rutas seguras, transporte, atención psicológica y un alojamiento seguro.

Un ejemplo de ello es nuestra asociación con eLiberare, una asociación de Rumanía que lucha contra la trata de personas y la explotación sexual. eLiberare posee una unidad móvil que ofrece sesiones de asesoramiento y formación a personas ucranianas refugiadas en Rumanía.

Al mismo tiempo, con el apoyo de Oxfam, la Fundación por el Diálogo, con sede en Varsovia, gestiona un centro de día que presta a las personas gitanas ucranianas refugiadas apoyo psicológico y jurídico, así como asistencia para la búsqueda de empleo. Y con las organizaciones de base Anika Foundation, Because We Can y Rebuild Makariv, hemos ayudado a coordinar reparaciones de viviendas y distribución de alimentos.

INUNDACIONES EN PAKISTÁN
Estudio de caso

Como consecuencia de las inundaciones que se vivieron en Pakistán el año pasado, Oxfam y las organizaciones con las que colaboramos en dicho país se organizaron para ayudar a comunidades en situación de dificultad que, de lo contrario, no habrían recibido asistencia.

Con nuestra respuesta conjunta llegamos a 375 000 personas de seis distritos, mediante el suministro de agua limpia e instalaciones de saneamiento seguras, kits de higiene y kits para el invierno, y dinero en efectivo para la adquisición de alimentos y otros artículos esenciales, y abogamos por una acción internacional coordinada. 

Esta respuesta no solo contó con la participación de organizaciones socias, sino que estuvo liderada por ellas. Oxfam está ayudando a cambiar el sistema humanitario global de modo que deje de estar liderado por actores humanitarios, y se convierta en un sistema en el que el poder con respecto a los recursos y la toma de decisiones recaiga sobre quienes se encarguen de la respuesta a escala local y nacional, las personas más cercanas a quienes sufren las crisis. Como parte de este proceso, estamos cambiando nuestros propios métodos de trabajo.

En el pasado, Oxfam habría decidido en qué zonas afectadas por el desastre trabajar; habríamos elaborado un plan de acción y diseñado proyectos para que los ejecutasen nuestras organizaciones socias, con una colaboración reducida. Habríamos decidido qué porcentaje del presupuesto destinar a cada área de trabajo. Pero en la respuesta a las inundaciones de Pakistán, adquirimos el compromiso de ayudar desde un segundo plano.

Brindamos a nuestras organizaciones socias apoyo técnico para los proyectos de agua y saneamiento, así como para la distribución de efectivo, y les ayudamos a reforzar su capacidad en áreas como la gestión financiera. Participamos en el diseño de proyectos y otros aspectos de la respuesta, pero las responsables de la toma de decisiones fueron y son las organizaciones locales y nacionales —entre ellas, organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres—.

Además, brindamos apoyo a nuestras organizaciones socias en la creación de una red de organizaciones pakistaníes.

“[La red] ayudará a las organizaciones que la integren a aprender las unas de las otras, recaudar fondos, y hablar con una sola voz en su labor de incidencia”, afirma Shahnawaz Ali, director de Oxfam en Pakistán. “El apoyo a esta red es una inversión en el futuro del liderazgo humanitario local”.

Shahnawaz Ali, director de Oxfam en Pakistán

GUERRA EN UCRANIA
Estudio de caso

Tras el estallido de la guerra en Ucrania Oxfam movilizó apoyo inmediatamente y trabajó con actores locales y nacionales en Ucrania, Polonia, Rumanía y Moldavia. Hubo ocasiones en las que ejecutamos proyectos por nuestra cuenta, cuando acordamos que era un enfoque más eficaz y apropiado.

Ola is originally from Poland and has a long experience as humanitarian in conflicts and crisis around the world

En menos de un año, establecimos asociaciones formales con 35 organizaciones locales, abarcando una rica diversidad de experiencias, desde organizaciones de la sociedad civil con un largo recorrido, organizaciones de base comunitaria y fundaciones, hasta autoridades locales y organismos públicos.

Buscamos organizaciones que apoyan a grupos en mayor situación de riesgo, como grupos LGBTQIA+ u organizaciones de personas gitanas, y trabajamos con organizaciones de mujeres y enfocadas a la lucha por sus derechos, para garantizar que los derechos de las mujeres y las niñas ocuparan un lugar central en nuestra respuesta.

También contribuimos con nuestros aprendizajes de otras respuestas a crisis migratorias, así como con nuestros conocimientos en materia de agua, saneamiento e higiene; protección; género; derechos y medios para la distribución de ayuda en efectivo y apoyo a los medios de subsistencia.

Nuestra labor con organizaciones socias locales se ha materializado de formas muy diversas: instalación de estaciones de agua, distribución de alimentos y ayuda en efectivo para cubrir las necesidades, restauración de viviendas, y ayuda a las personas desplazadas a buscar rutas seguras, transporte, atención psicológica y un alojamiento seguro.

Un ejemplo de ello es nuestra asociación con eLiberare, una asociación de Rumanía que lucha contra la trata de personas y la explotación sexual. eLiberare posee una unidad móvil que ofrece sesiones de asesoramiento y formación a personas ucranianas refugiadas en Rumanía.

Al mismo tiempo, con el apoyo de Oxfam, la Fundación por el Diálogo, con sede en Varsovia, gestiona un centro de día que presta a las personas gitanas ucranianas refugiadas apoyo psicológico y jurídico, así como asistencia para la búsqueda de empleo. Y con las organizaciones de base Anika Foundation, Because We Can y Rebuild Makariv, hemos ayudado a coordinar reparaciones de viviendas y distribución de alimentos.

INUNDACIONES EN PAKISTÁN
Estudio de caso

Como consecuencia de las inundaciones que se vivieron en Pakistán el año pasado, Oxfam y las organizaciones con las que colaboramos en dicho país se organizaron para ayudar a comunidades en situación de dificultad que, de lo contrario, no habrían recibido asistencia.

Con nuestra respuesta conjunta llegamos a 375 000 personas de seis distritos, mediante el suministro de agua limpia e instalaciones de saneamiento seguras, kits de higiene y kits para el invierno, y dinero en efectivo para la adquisición de alimentos y otros artículos esenciales, y abogamos por una acción internacional coordinada. 

Esta respuesta no solo contó con la participación de organizaciones socias, sino que estuvo liderada por ellas. Oxfam está ayudando a cambiar el sistema humanitario global de modo que deje de estar liderado por actores humanitarios, y se convierta en un sistema en el que el poder con respecto a los recursos y la toma de decisiones recaiga sobre quienes se encarguen de la respuesta a escala local y nacional, las personas más cercanas a quienes sufren las crisis. Como parte de este proceso, estamos cambiando nuestros propios métodos de trabajo.

En el pasado, Oxfam habría decidido en qué zonas afectadas por el desastre trabajar; habríamos elaborado un plan de acción y diseñado proyectos para que los ejecutasen nuestras organizaciones socias, con una colaboración reducida.

Habríamos decidido qué porcentaje del presupuesto destinar a cada área de trabajo. Pero en la respuesta a las inundaciones de Pakistán, adquirimos el compromiso de ayudar desde un segundo plano.

Brindamos a nuestras organizaciones socias apoyo técnico para los proyectos de agua y saneamiento, así como para la distribución de efectivo, y les ayudamos a reforzar su capacidad en áreas como la gestión financiera.

Participamos en el diseño de proyectos y otros aspectos de la respuesta, pero las responsables de la toma de decisiones fueron y son las organizaciones locales y nacionales —entre ellas, organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres—.

Además, brindamos apoyo a nuestras organizaciones socias en la creación de una red de organizaciones pakistaníes.

“[La red] ayudará a las organizaciones que la integren a aprender las unas de las otras, recaudar fondos, y hablar con una sola voz en su labor de incidencia”, afirma Shahnawaz Ali, director de Oxfam en Pakistán. “El apoyo a esta red es una inversión en el futuro del liderazgo humanitario local”.

Shahnawaz Ali, director de Oxfam en Pakistán

Ante el agravamiento de la crisis climática, el futuro depende de una capacidad local fuerte para responder a los efectos de los desastres y reducirlos. Las organizaciones locales y nacionales pueden realizar esta labor; la inversión en su liderazgo salvará vidas.

ABORDAR NUESTRA HUELLA AMBIENTAL 

Yangjee Sherpa (63), a gardener at Multiple Nursery of Jaiwik Bibidhata Cooperative in Jorayal Rural Municipality of Doti district, Nepal.

Para evitar los peores efectos de la crisis climática y ecológica es esencial mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados con respecto a los niveles preindustriales —tal y como se recoge en el Acuerdo de París—.

Mientras la crisis climática afecta ya desproporcionadamente a las poblaciones de los países con rentas más bajas, Oxfam reconoce que, más allá de abogar por que las y los dirigentes mundiales adopten medidas, tenemos una responsabilidad ética y urgente de mitigar nuestro impacto negativo en el medioambiente y, en última instancia, en las comunidades con las que trabajamos y a las que atendemos.

Oxfam se ha comprometido a alcanzar un nivel de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero de aquí a 2045.

En 2021, firmamos la Carta sobre el clima y el medioambiente para las organizaciones humanitarias, en la que reafirmamos nuestros compromisos de mejorar la sostenibilidad medioambiental de nuestra labor, reducir rápidamente nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, y hacer un seguimiento anual de nuestros avances e informar sobre ellos.

En las oficinas de las afiliadas, los clústeres, los países y las regiones de la confederación hemos estado trabajando en iniciativas destinadas a reducir el consumo de combustibles, mejorar la gestión de residuos y pasar a fuentes de energía renovables.

En 2022, la confederación adoptó la Política de transporte aéreo responsable para garantizar que reducimos las emisiones de nuestros viajes aéreos. Afiliadas como Oxfam Gran Bretaña (OGB) han estado midiendo, notificando y reduciendo las emisiones de sus operaciones nacionales desde 2011/2012. OGB avanza a buen ritmo en el cumplimiento de su objetivo de reducir las emisiones en un 71 % de cara a 2030.

En 2021/2022 realizamos una experiencia piloto de notificación de nuestros gases de efecto invernadero para toda la confederación, y las lecciones aprendidas han servido para desarrollar nuestra base de referencia relativa a las emisiones con datos de emisiones de 2022/2023.

Aunque todavía no cubre todas las emisiones de Oxfam, se utilizará para confeccionar y crear una hoja de ruta de reducción de las emisiones, y para formular objetivos de reducción intermedios en nuestro camino hacia las cero emisiones netas.

Procedencia de las emisiones de gases de efecto invernadero de Oxfam

Porcentajes calculados a partir
de los datos preliminares disponibles
a 31 de octubre de 2023

JORDANIA
Estudio de caso

En Jordania, Oxfam ha adoptado varias medidas para ecologizar sus operaciones en los últimos años, desde la gestión del reciclaje en sus oficinas hasta las compras locales, la reducción del consumo de energía con aparatos de aire acondicionado que usan variadores de frecuencia, y el uso de bombillas de bajo consumo.

Participants in Oxfam's recycling project are seen in Za'atari refugee camp.

Uno de los avances más significativos de 2022/2023 fue el cambio a vehículos híbridos (automóviles y minivanes) en la flota que utilizamos para dar apoyo a nuestros programas.

Esto permitió al equipo reducir las emisiones relacionadas con el transporte, y estuvo vinculado con otras acciones como la iniciación y la formación de las personas conductoras sobre conducción eficiente, el uso compartido de vehículos, y la supervisión de los desplazamientos, las rutas y la velocidad con un sistema de seguimiento. Al igual que en todas las demás oficinas de Oxfam, todo ello irá asociado a otras medidas como evitar el transporte aéreo en la medida de lo posible y fomentar las reuniones virtuales.

BURKINA FASO
Estudio de caso

En Burkina Faso, Oxfam realizó importantes esfuerzos para reducir la huella ambiental de nuestras operaciones.

Solar panels

Desde 2021, cuando se realizaron evaluaciones de la huella de carbono de todas las actividades en el país, así como auditorías medioambientales, el equipo de Burkina Faso ha estado trabajando en la reducción de sus emisiones en más del 50 %.

Ha puesto en marcha diversas iniciativas, como la de cubrir el 100 % de sus necesidades energéticas con energías renovables; el 50 % de las necesidades del equipo ya se cubren con energía solar. Se renovó la flota de vehículos, el personal recibió formación sobre conducción ecológica, y los equipos de aire acondicionado se transformaron en modelos con variadores de potencia, con los consiguientes y sustanciales ahorros energéticos. También se llevaron a cabo otras iniciativas como la mejora de la gestión de residuos y la conservación de los recursos hídricos.

JORDANIA
Estudio de caso

En Jordania, Oxfam ha adoptado varias medidas para ecologizar sus operaciones en los últimos años, desde la gestión del reciclaje en sus oficinas hasta las compras locales, la reducción del consumo de energía con aparatos de aire acondicionado que usan variadores de frecuencia, y el uso de bombillas de bajo consumo.

Participants in Oxfam's recycling project are seen in Za'atari refugee camp.

Uno de los avances más significativos de 2022/2023 fue el cambio a vehículos híbridos (automóviles y minivanes) en la flota que utilizamos para dar apoyo a nuestros programas.

Esto permitió al equipo reducir las emisiones relacionadas con el transporte, y estuvo vinculado con otras acciones como la iniciación y la formación de las personas conductoras sobre conducción eficiente, el uso compartido de vehículos, y la supervisión de los desplazamientos, las rutas y la velocidad con un sistema de seguimiento. Al igual que en todas las demás oficinas de Oxfam, todo ello irá asociado a otras medidas como evitar el transporte aéreo en la medida de lo posible y fomentar las reuniones virtuales.

BURKINA FASO
Estudio de caso

En Burkina Faso, Oxfam realizó importantes esfuerzos para reducir la huella ambiental de nuestras operaciones.

Solar panels

Desde 2021, cuando se realizaron evaluaciones de la huella de carbono de todas las actividades en el país, así como auditorías medioambientales, el equipo de Burkina Faso ha estado trabajando en la reducción de sus emisiones en más del 50 %.

Ha puesto en marcha diversas iniciativas, como la de cubrir el 100 % de sus necesidades energéticas con energías renovables; el 50 % de las necesidades del equipo ya se cubren con energía solar.

Se renovó la flota de vehículos, el personal recibió formación sobre conducción ecológica, y los equipos de aire acondicionado se transformaron en modelos con variadores de potencia, con los consiguientes y sustanciales ahorros energéticos. También se llevaron a cabo otras iniciativas como la mejora de la gestión de residuos y la conservación de los recursos hídricos.

UNA CONFEDERACIÓN DE IGUALES

Women at Bangladesh's RWWS women's center

La incorporación a la confederación de Oxfam en calidad de afiliada brinda a las organizaciones beneficios como el de formar parte de una red mundial de influencia y el de contribuir, como organización socia igualitaria, a la toma de decisiones colectiva.

Las organizaciones que se convierten en afiliadas contribuyen a la labor de la confederación mediante fórmulas de generación y distribución de recursos acordadas, justas y transparentes, cuentan con el apoyo de otras afiliadas y del Secretariado Oxfam Internacional para el refuerzo de la resiliencia organizativa, e intercambian puntos de vista como parte de una red mundial de conocimiento.

 

La afiliación también conlleva enormes responsabilidades, como el compromiso con la visión, la misión, los valores y los objetivos estratégicos globales de Oxfam, así como el cumplimiento de las políticas y normas de la confederación.

Las afiliadas también deben comprometerse con algunas actividades, por ejemplo, la generación y el intercambio de conocimientos dentro de la red de Oxfam y más allá, la captación de fondos, “participación ciudadana” —comunicación activa de las causas de Oxfam a la ciudadanía— e influencia (entre las instituciones públicas y privadas) mediante medidas de presión, trabajo con los medios de comunicación y campañas públicas para un futuro más equitativo.

La visión de Oxfam de una red mundial de influencia con una representación global equilibrada se vio reforzada durante los procesos de afiliación de organizaciones de Brasil, Colombia, India, México, Sudáfrica y Turquía.

En 2022/2023, hubo cinco organizaciones basadas en Indonesia, Kenia, el Pacífico, Filipinas y Senegal en proceso de afiliación. Oxfam en el Pacífico y Oxfam Filipinas han avanzado en su camino como “futuras afiliadas”. Han creado comités de la junta y asignado a directoras y directores ejecutivos fundadores.

En noviembre de 2022, pusimos en marcha un proceso de revisión de la diligencia debida en Indonesia previamente a que la organización Penabulu se convirtiera en una futura afiliada a finales de 2023. Kenia y Senegal cuentan ahora con grupos de asesoramiento en materia de afiliación, y tienen previsto establecer juntas independientes y entidades legales en 2024.

Asimismo, suscitamos un debate interno para impulsar el diálogo en toda la confederación de Oxfam, así como con las organizaciones socias, y de actualizar nuestra forma de pensar con respecto a lo que significa el equilibrio global, más allá de aumentar el número de afiliadas de Oxfam en el Sur global.

Determinamos que tenemos que eliminar las barreras internas que frenan o ralentizan la afiliación. Dado que a las afiliadas se les ha exigido tradicionalmente que fueran autosostenibles financieramente, estamos virando la atención hacia un modelo financiero que pueda apoyar la sostenibilidad de Oxfam como confederación.

FILIPINAS
Estudio de caso

Oxfam Filipinas se convirtió en una “futura afiliada” de Oxfam en junio de 2022, y está en vías de conseguir la condición de afiliada de pleno derecho a comienzos de 2024. La transición está profundamente arraigada en nuestro vibrante pasado como un programa nacional durante un período de 35 años.

Erika Ione Gay Montero Geronimo

Nos mueve nuestro deseo de dar a apoyo a nuestras conciudadanas y conciudadanos activistas y ayudar a revitalizar el espacio cívico local. Con ellas y ellos esperamos redefinir los objetivos estratégicos de Oxfam en el contexto filipino.

Como cualquier otro cambio, entraña retos. Con apenas recursos suficientes, desarrollamos nuestros procesos operativos acordes a nuestro propósito, teniendo que maniobrar entre múltiples protocolos de toma de decisiones. Pero también existen oportunidades. Todos los fondos que generamos, los compartimos con nuestras organizaciones socias porque nuestro modelo operativo las sitúa a la cabeza en lo que respecta a la ejecución de nuestros programas.

Nuestro patronato está plenamente localizado, compuesto de hombres y mujeres filipinas que comparten nuestro compromiso. Aprovechamos la experiencia técnica de la confederación, por lo que la calidad de los programas y la prevención y la salvaguardia siguen siendo sólidas. Hemos estado aprendiendo de otras afiliadas y podemos contribuir a los debates en los que se definan los próximos pasos de la confederación. Y estamos manteniendo conversaciones con nuestras redes para que nos ayuden a definir nuestra nueva identidad.

Las rutas descritas en nuestra estrategia de país para el período de 2022 a 2027 seguirán siendo las mismas cuando seamos una afiliada de pleno de derecho.

Seguiremos amplificando las voces de las personas en situaciones de vulnerabilidad, especialmente cuando promovamos un cambio justo hacia sistemas de energías renovables.

Oxfam Filipinas seguirá respondiendo a las necesidades humanitarias, como hicimos hace diez años durante la emergencia provocada por el tifón Haiyan, una de las más devastadoras del país. Nuestra lucha por la justicia de género prevalecerá frente a las normas nocivas, como ya sucedió cuando movilizamos movimientos para promulgar la ley que prohíbe el matrimonio infantil. Nos mantenemos firmes en la exigencia de que las entidades o personas particulares rindan cuentas, como hicimos cuando creamos bucles de retroalimentación entre las comunidades y el Gobierno para generar más políticas e inversiones públicas dirigidas a la creación de comunidades resilientes.

FILIPINAS
Estudio de caso

Oxfam Filipinas se convirtió en una “futura afiliada” de Oxfam en junio de 2022, y está en vías de conseguir la condición de afiliada de pleno derecho a comienzos de 2024. La transición está profundamente arraigada en nuestro vibrante pasado como un programa nacional durante un período de 35 años.

Erika Ione Gay Montero Geronimo

Nos mueve nuestro deseo de dar a apoyo a nuestras conciudadanas y conciudadanos activistas y ayudar a revitalizar el espacio cívico local. Con ellas y ellos esperamos redefinir los objetivos estratégicos de Oxfam en el contexto filipino.

Como cualquier otro cambio, entraña retos. Con apenas recursos suficientes, desarrollamos nuestros procesos operativos acordes a nuestro propósito, teniendo que maniobrar entre múltiples protocolos de toma de decisiones. Pero también existen oportunidades. Todos los fondos que generamos, los compartimos con nuestras organizaciones socias porque nuestro modelo operativo las sitúa a la cabeza en lo que respecta a la ejecución de nuestros programas.

Nuestro patronato está plenamente localizado, compuesto de hombres y mujeres filipinas que comparten nuestro compromiso. Aprovechamos la experiencia técnica de la confederación, por lo que la calidad de los programas y la prevención y la salvaguardia siguen siendo sólidas. Hemos estado aprendiendo de otras afiliadas y podemos contribuir a los debates en los que se definan los próximos pasos de la confederación. Y estamos manteniendo conversaciones con nuestras redes para que nos ayuden a definir nuestra nueva identidad.

Las rutas descritas en nuestra estrategia de país para el período de 2022 a 2027 seguirán siendo las mismas cuando seamos una afiliada de pleno de derecho.

Seguiremos amplificando las voces de las personas en situaciones de vulnerabilidad, especialmente cuando promovamos un cambio justo hacia sistemas de energías renovables.

Oxfam Filipinas seguirá respondiendo a las necesidades humanitarias, como hicimos hace diez años durante la emergencia provocada por el tifón Haiyan, una de las más devastadoras del país. Nuestra lucha por la justicia de género prevalecerá frente a las normas nocivas, como ya sucedió cuando movilizamos movimientos para promulgar la ley que prohíbe el matrimonio infantil.

Nos mantenemos firmes en la exigencia de que las entidades o personas particulares rindan cuentas, como hicimos cuando creamos bucles de retroalimentación entre las comunidades y el Gobierno para generar más políticas e inversiones públicas dirigidas a la creación de comunidades resilientes.

DERECHOS EN UNA ERA DIGITAL

Food producer in Indonesia using mobile phone

Las tecnologías digitales se expanden y redefinen casi todos los aspectos de la vida cotidiana de las personas. La revolución digital ha sido transformadora y precursora de nuevas formas de participación ciudadana, social y económica.

Pero casi tres décadas de optimismo y propaganda han restado a menudo importancia a los riesgos y, en ocasiones, los han ignorado por completo.

 

La obligación de proteger los derechos humanos en la era digital se ha delegado en gran medida en el sector privado, que ha demostrado tener muy poca capacidad para proteger a sus clientes y usuarios de las vulneraciones de derechos y otros daños. Como los Gobiernos —a su vez compradores y usuarios de tecnologías digitales para fines de vigilancia y belicistas y para múltiples servicios públicos que conllevan información personal de carácter sensible— han adoptado una postura más cercana al laissez faire, el sector se caracteriza por una ausencia de regulación que sería muy necesaria y por unos enormes beneficios por los que sistemáticamente tributa menos de lo que debería.

Esto alimenta la desigualdad social y económica, y daña nuestro medioambiente. Si se mantienen estas amenazas, el objetivo de Oxfam de construir un futuro justo, ambientalmente estable y más equitativo podría escapar de nuestro alcance.

Pero mientras somos testigos del lado oscuro de la era digital, también estamos viendo la luz.

Gracias a la tecnología, a las personas activistas les resulta más fácil que nunca aprender las unas de las otras, innovar, avanzar más rápido y exigir la rendición de cuentas. Las tecnologías actuales y emergentes, como la inteligencia artificial, la realidad virtual y aumentada y la cadena de bloques, pueden propiciar el acercamiento de experiencias humanas dispares, aumentando la empatía, la rendición de cuentas y la transparencia. Las grandes tecnológicas, los Gobiernos, las personas ciberdelincuentes y los trols de Internet no pueden tener la última palabra. 

Dentro de su estrategia a diez años, Oxfam se ha comprometido a implicarse y aprovechar el poder de las tecnologías digitales.

Nuestro objetivo es ampliar y utilizar los espacios digitales, aprovechando el potencial que ofrecen para los movimientos por la justicia social. Trabajamos con personas activistas digitales jóvenes y feministas, intensificando sus voces para aumentar su influencia. Oxfam también contribuye activamente a la creación y ejecución de normas eficaces de gobernanza en Internet. Y tenemos cuidado de “no causarnos daños” con el desarrollo de soluciones digitales. Hemos adoptado el compromiso de garantizar una participación igualitaria en esta transformación, una transformación que constituye a la vez una promesa significativa y un riesgo para la lucha contra la desigualdad, la pobreza y la injusticia social. 

Trabajadora de Oxfam.
Vista aérea de un barco.
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